¿Y si emprender no fuera solo montar un negocio, sino ayudar a otros a encontrar su camino profesional mientras construimos el nuestro? En Meditempus creemos que esa es una de las grandes fortalezas del sector del empleo y, en especial, del modelo de franquicia ETT. Emprender no tiene por qué ser un salto al vacío ni un proyecto individualista. Puede ser una forma de generar impacto real en el tejido empresarial local, crear empleo y desarrollar un negocio sólido con respaldo.

Hoy, invertir en franquicias en España va mucho más allá de elegir una marca conocida o analizar una cifra de inversión inicial. Implica entender el modelo de negocio, el know-how que hay detrás, el soporte real al franquiciado y la capacidad del proyecto para crecer de forma sostenible.

Por eso, antes de tomar una decisión, creemos que es clave hacerse las preguntas adecuadas.

No todas las franquicias son iguales (y eso importa)

En España existen más de 1.300 franquicias activas, según datos del sector. Algunas están pensadas como autoempleo, otras como expansión rápida y otras (las que menos) como proyectos sólidos, estructurados y escalables.

Desde nuestra experiencia, el primer filtro debería ser este:

  ¿Estoy comprando solo una marca o estoy entrando en un modelo de negocio probado?

Una franquicia bien construida debe ofrecer algo más que un nombre:

  • Procesos claros
  • Metodología contrastada
  • Soporte continuo
  • Capacidad de adaptación al mercado local

En una franquicia ETT, como la nuestra, el valor no está en un punto de venta ni en un producto físico, sino en el conocimiento, la estructura y la capacidad de generar relaciones estables entre empresas y personas.

¿Qué mirar antes de invertir en una franquicia?

En un mercado donde existen miles de franquicias en España, no todas responden al mismo enfoque ni ofrecen el mismo recorrido. Desde nuestra experiencia, el primer paso no es preguntarse cuánto cuesta una franquicia, sino qué tipo de negocio estamos construyendo.

Antes de invertir, recomendamos analizar:

  • La trayectoria del franquiciador: No se trata solo de cuántos años lleva operando, sino de cómo ha evolucionado.
  • La estabilidad y proyección del sector: Invertir en sectores con demanda estable o creciente reduce el riesgo y aumenta las probabilidades de rentabilidad sostenida.
  • La demanda real del servicio o producto: Un buen estudio de mercado local puede marcar la diferencia entre una inversión rentable y un negocio con dificultades desde el inicio.
  • La capacidad del modelo para adaptarse a distintos territorios: Si el modelo solo funciona en ubicaciones muy concretas o bajo condiciones muy específicas, el riesgo aumenta.

Según datos de la Asociación Española de la Franquicia, el sistema de franquicias en España supera las 1.300 enseñas activas y genera más de 300.000 empleos, lo que demuestra que se trata de un modelo consolidado, pero también altamente competitivo. 

Ahora la pregunta es: ¿Y Meditempus qué tiene de todo esto?

Si analizamos los criterios clave antes de invertir en una franquicia, Meditempus responde de forma clara a cada uno de ellos.

En primer lugar, la trayectoria del franquiciador. Meditempus nace en 1995 y cuenta con casi 30 años de experiencia en el sector del trabajo temporal y la selección. En 2024 ha alcanzado una facturación de 50 millones de euros, con más de 3 millones de EBITDA, y ha firmado más de 20.000 contratos. Además, forma parte del grupo internacional Mistertemp’, lo que refuerza su estructura, solvencia y visión a largo plazo.

En segundo lugar, hablamos de un sector estable y con proyección. El empleo y la contratación temporal no responden a una moda, sino a una necesidad estructural del mercado. Meditempus se sitúa dentro del TOP 20 de ETT españolas independientes y cuenta con presencia consolidada en varias comunidades autónomas, operando en sectores como logística, industria, química o transporte.

Respecto a la demanda real, los datos avalan el modelo: más de 800 clientes activos y más de 8.000 trabajadores gestionados en 2024. Esto demuestra que existe una necesidad constante por parte de las empresas y que el modelo es replicable y rentable.

Y en cuanto a la adaptabilidad del modelo, Meditempus ofrece una estructura pensada para que el franquiciado pueda centrarse en la parte comercial y de reclutamiento, mientras la central da soporte en jurídico, finanzas, back-office y operaciones. Además, el acompañamiento es continuo y personalizado, especialmente en los primeros meses de actividad.

La importancia del know-how y empezar con ventaja

Uno de los grandes valores de una franquicia es el know-how. Es decir, el conjunto de conocimientos técnicos, comerciales y estratégicos que el franquiciador ha desarrollado, probado y perfeccionado a lo largo del tiempo, y que transmite al franquiciado para que pueda replicar el modelo con garantías.

El know-how no es solo una idea de negocio; es un sistema estructurado que incluye procedimientos, protocolos, herramientas, criterios de gestión y estándares de calidad. Es lo que permite reducir la curva de aprendizaje, minimizar errores y acelerar la rentabilidad.

Desde Meditempus sabemos que una franquicia rentable no se basa solo en una buena idea, sino en:

  • Procesos claros y documentados
  • Metodología contrastada en diferentes territorios
  • Formación inicial y continua
  • Herramientas tecnológicas y soporte operativo
  • Capacidad real de replicar el modelo con éxito

En sectores complejos como el de los recursos humanos, donde entran en juego normativa laboral, captación de talento, gestión administrativa y relación constante con empresas, el know-how marca una diferencia enorme en los resultados.

No se trata simplemente de abrir una oficina, sino de aplicar un modelo probado que ya ha demostrado su eficacia en el mercado. Ese conocimiento acumulado es, en muchos casos, la verdadera ventaja competitiva del franquiciado desde el primer día.

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